Actualidad

    Todos sentimos y percibimos actualmente que hay cambios sucediendo en el planeta Tierra y en la humanidad, que ya no se van a detener y cada vez se intensificarán más.

    El universo todo, Gaia, la madre Tierra y todo lo que habita sobre ella, incluyéndonos, estamos inmersos en una gran transformación, en un proceso de elevación de la conciencia.

    Las raíces mismas de todas nuestras estructuras materiales, ya sean personales, familiares, sociales, empresariales, financieras, etc., están tambaleándose y con ellas también muchas de nuestras estructuras internas. Veremos que permanecerán solamente aquellas que tienen aún una razón de ser y se sustenten en valores éticos.

    Sentimos que todo lo que hasta ahora nos brindaba seguridad o nos hacía sentir seguros ya no nos garantiza dicha seguridad. ¿En qué cosas hemos basado nuestra seguridad? ¿A qué cosas esenciales para nuestra vida hemos renunciado para seguir contando con ella? ¿Nos hemos traicionado a nosotros mismos en función de ella?

    Ha llegado el momento de madurar, de convertirnos en adultos humanos, de hacernos responsables por nuestros pensamientos, nuestras acciones y no-acciones, nuestras conductas, nuestros miedos, nuestras elecciones, nuestros condicionamientos . Todo lo que nos rodea de algún modo nos refleja. Todos estamos interconectados con todos.

    Es tiempo de asumir nuestro propio poder, el de creadores de nuestra realidad individual y planetaria. El pensamiento humano es una herramienta muy poderosa. Lo que pensemos, lo que creamos, crecerá y se hará realidad. Somos nosotros quienes hacemos la diferencia en estos tiempos. Estamos llamados a convertirnos en seres humanos concientes que crean su realidad momento a momento.

    Las elecciones concientes que hagamos crearán nuestro futuro. Miremos hacia atrás y observemos la realidad que hemos creado hasta aquí. ¿Queremos más de lo mismo? ¿Queremos algo mejor para nosotros y nuestros hijos? ¿Todo lo que hemos creado es útil, es necesario, es bueno para nosotros?

    Los seres humanos hemos perdido el camino cuando nos comenzamos a alejar más y más de la naturaleza y de sus ritmos. Es importante en estos tiempos que volvamos a conectarnos con nuestros ritmos naturales, que son también los de la naturaleza, de la cual somos parte. Es importante pasar tiempo en común-unión con ella y observar como la vida toda fluye sin retener nada, sin desperdiciar nada, en equilibrio y armonía. Empecemos a imitarla en todos los órdenes de nuestra vida diaria.

    Cada uno por sí, como individuo autónomo, debiera desarrollar su discernimiento y su intuición y hacer concientemente sus elecciones para su propio bien y el de todos y todo.

    Nuestras almas todas eligieron estar aquí en estos tiempos tan desafiantes, cada una para cumplir con su misión. ¡Comprometámonos, trabajemos, compartamos, ayudemos! ¡Soñemos una nueva humanidad donde la fraternidad, la igualdad y la libertad sean guiadas por el amor incondicional.

    Todos somos uno.

    Namasté