El propósito del mes

    ENERO: Determino quien quiero ser, me creo a mi mismo. El secreto más profundo de la vida no es un proceso de descubrimiento, sino de creación.

    FEBRERO: Doy gracias constantemente por todo. Hay mucho por lo cual estar agradecido. Miro a mi alrededor y veo cuán bienaventurado soy.

    MARZO: Todos los caminos conducen a Dios. Dejo que cada alma encuentre su propio camino y yo sigo el mío.

    ABRIL: Me relajo y sé, que hay tiempo para todo. Solo puedo vivir un momento a la vez.

    MAYO: No me resisto. Cuando dejo de oponerme a la realidad y acepto al mundo tal como es soy valiente, el miedo desaparece, mis anhelos se disipan y abro mi corazón sin esfuerzo para vivir plenamente el momento presente.

    JUNIO: Hay alegría en mi vida. Hay risa, hay juego. Hay liviandad.

    JULIO: Asumo la total responsabilidad por mis acciones y decisiones y actúo en consecuencia.

    AGOSTO: Soy íntegro. Hay coherencia entre mis pensamientos, acciones y sentimientos.

    SETIEMBRE: Bendigo a toda persona y condición y doy gracias. En el mundo de Dios nada ocurre por casualidad.

    OCTUBRE: Pido y se me dará, busco y hallaré, llamo y se me abrirá.

    NOVIEMBRE: Abro mi corazón para recibir el contacto sanador de Dios. Tengo fe.

    DICIEMBRE: Me concentro en los prodigios y alegrías de la vida, acepto todo lo bueno que Dios tiene previsto para mí.